15.9.14

MILOS, DIFERENTE A TODAS

Todas las islas del mundo son diferentes, aunque muchas nos resultan parecidas. Milos es diferente a todas. Es una isla para enamorarse en ella, y también para enamorarse de ella.

Pequeña, volcánica y con playas de arena fina y blanca (no como otras islas griegas). Llena de rinconcitos para bañarse que parecen piscinas, pueblos de cuento y lugares llenos de historia. Y todo sin a penas turistas. ¿Por qué? Pues porque es una de las islas cícladas menos conocidas por los turistas.

Ojalá pudiéramos estar ahí ahora.

Nuestra historia empieza una calurosa mañana de agosto cuando nos disponemos a coger el ferry que nos lleva desde Mykonos (la otra isla de la que os hablamos en el anterior post) hasta Milos. Pecamos de desconocimiento y cogemos el trayecto con el ferry largo de más de 9 horas que se hizo interminable. Por eso, nada más llegar a tierra alquilamos nuestro buggy y nos vamos para el hotel porque necesitábamos descansar.

 
El Hotel se llamaba Orizontes Studios y lo recomendamos 100% si viajas a la isla. De estilo griego, tranquilo, con pequeñas casitas adosadas (que son las habitaciones con cocina incluida), y un jardín con piscina con barra para que te prepares un té o café. Un hotel sencillo pero simplemente PERFECTO.


A partir de aquí, y una vez descansados, empieza nuestra historia de amor con la isla. 5 días fantásticos que estamos deseando poder repetir pronto porque, aunque la isla es pequeña y es cierto que en pocos días puedes verlo todo, es de ésos lugares en los que te quedarías mucho tiempo.

¿Qué hacer en la isla de Milos?
Por donde empezar…

Por ejemplo, disfrutar de la tranquilidad en Papafragas, una playa situada entre dos cuevas excavadas durante años por la constante erosión del mar formando una piscina natural perfecta.
 
 
Muy cerquita se encuentra Sarakiniko: una lengua de agua que se adentra en la roca blanca del volcán isleño en forma de un pequeño fiordo. Increíble lugar, diferente a cualquiera que habíamos visitado hasta ahora.
 
 
Imprescindible es también la visita a la playa de Mandrakia y su pueblo pesquero. Vale la pena ver de primera mano cómo funciona una comunidad pesquera en Grecia, con ese ritmo de vida tan pausado. Y además (y no menos importante), no puedes irte sin comer en el restaurante Medoussa, uno de los mejores rincones de las cícladas para disfrutar del típico pescado fresco.
 
 
Otra cosa que tienes que hacer si estás en Milos sí o sí es snorkel. Las aguas de la isla son perfectas para este deporte y, sin mucho esfuerzo, puedes ver muchos peces y disfrutar de la fauna marina.
 
 
Otro lugar especial de la isla es el pueblo de Trypiti. Ahí se encuentran las catacumbas (que nosotros no pudimos visitar por falta de tiempo) y el lugar donde encontraron a la Venus de Milo.

Además, justo ahí, en el lado derecho, hay un caminito de campo seco que sube hasta una ermita (Prophet Elias) donde hay situada una PRECIOSA iglesia desde donde podéis estar solos viendo la espectacular puesta de sol de la isla. Para nosotros, éste es uno de los lugares más mágicos en los que hemos estado (por no decir el que más). Una puesta de sol que, en nuestra opinión, supera a la de la famosa Santorini.
 
 
Otra de las curiosidades de Grecia en general es su arquitectura. Blanca pero siempre con toques de colores. Un ejemplo es Fyropotamos, otro pueblito pesquero pero con una zona de playa preciosa. Allí estuvimos un rato decidiendo a ver con cuál de sus casa nos quedábamos jeje ;)

A un lado del pueblo hay también restos arqueológicos con forma de marco, que parecen una ventana enorme al mar.
 
 
Eso sí, el pueblo más famoso de la isla es Klima, situada abajo de un acantilado. Sólo tiene unas 20 casas de pescadores, todas blancas con las puertas pintadas de colores. A pesar de ser un lugar muy bonito, nosotros nos quedamos con los pueblos que hemos mencionado anteriormente.

 
¿Y qué hacer cuando llevas horas visitando la isla y necesitas algo dulce? Tenemos la respuesta: comerte una crepe en Pollonia. Sí, Pollonia, otro pueblo al norte de la isla.

No es especialmente espectacular pero nada más entrar en él, hay un bar que hace esquina con una ovejita pintada en la pared donde preparan distintos postres. Tiene una terraza con sofás muy acogedora y unos crepes… ¡¡Que quitan el 'sentío'!! Aquí tenéis la prueba:
 
 
Y aunque lo más visitado es el norte de la isla, tampoco puedes perderte Firiplaka, una de las playas del sur, muy diferente. Tiene una zona con sombrillas y bar, es perfecta para ir en familia.
 
 
También en la zona sur de la isla se encuentra Kleftiko. Considerada una de las mejores playas de Grecia y de toda Europa, es una maravilla de la naturaleza. Sólo se puede llegar en barco, así que es la excusa perfecta para alquilar un velero y para pasar un día genial ;)
 
Es un lugar realmente hermoso donde hay unas formaciones de piedras alucinantes y muchas cuevas. El agua es increíblemente azul…
 
 
Como despedida, nada mejor que ir a cenar al pueblo de Plaka, la capital de la isla (hay que aparcar antes de entrar al pueblo, sólo dejan pasar a los que viven en él). Está lleno de calles laberínticas y casitas típicas. Es precioso, y se puede cenar bien (y a buen precio) en cualquier parte. Lo mejor es sentarse en alguna de las terrazas de sus restaurantes a comer la deliciosa comida griega.

Eso sí, ve un poco antes de la hora de cenar y así aprovechas para ver la puesta de sol desde lo alto de la iglesia de Thalassira (el punto más elevado de toda la isla).
 
 
 ¿Qué os parece? Como veréis cinco días saben a poco cuando estás en el paraíso.

Mykonos, Santorini, Creta… Sí, son las islas griegas de las que todos hemos oído hablar alguna vez. Sin embargo, Milos es la gran desconocida, como un pequeño secreto.

Y, por favor, al leer esto debéis guardarnos ese secreto, para que no se convierta en una isla llena de turistas, bares y hoteles. Que no se convierta en una isla bonita cualquiera. Que siga siendo virgen, hospitalaria, sorprendente, llena de lugares donde bañarte a solas y donde ver puestas de sol con la única compañía de las olas. Que siga siendo una isla donde el tiempo no corre y donde los precios no se disparan por las nubes.

Que siga siendo Milos. Para siempre ya nuestra isla.



LOVE & JOY

11 comentarios:

  1. Sin comentarios Cris, un post DIVINO!! jejejejeje :)
    sssssh guardaré tu secreto, pero me lo apunto!

    Un beso Love!

    PAT

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Shhh será un secreto entre nosotras ;)) jejejeje Gracias amore!!!
      La verdad es que Milos es una pasada. No dudéis en ir si tenéis la oportunidad.
      Un besazo enorme (tb para enzo que ya mismito está aquí no?) MUA!

      Eliminar
  2. Aquí estaba yo tirada en el sofá muertita del asco hasta que he leido el post. No sé si empezar a organizar un viaje a Grecia. Un beso, guapos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es una venganza por tus posts de recetas maria... ;) jajajajaj
      Venga va, animaros! Que #greciamola Nosotros lo hemos pasado genial, lo recomendamos.
      Un abrazo familia!!!

      Eliminar
    2. Pues con la siguiente receta te vas a .... y te la voy a poner a las 13.30h. Nos apetece un montón visitar Grecia, nunca se sabe cuándo nos puede dar la ventolera, que nosotros vamos por impulsos.

      Eliminar
  3. Ufff como disfrutaria yo aqui por cierto precioso las fotos una maravilla sobre todo los contraluces la ultima con modelo incluida en fin todo una maravilla un beso !!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso es mérito del fotógrafo, yo no tengo nada que ver jeje
      Bueno, ya sabes, empieza a mirar billete de avión a Grecia... de equipaje sólo la cámara de fotos ;)
      Un beso enorme cinto!!

      Eliminar
  4. Respuestas
    1. Gracias!!! Me alegro muchísimo que te gusten :))))))

      Eliminar